martes, 22 de marzo de 2011

Boulevard



Ochenta y cinco, noventa, noventa y cinco, cien pulsaciones por minuto…

Sin saber cómo, ahí estaba, recorriendo su cuerpo sin miedo, palpando cada minuto de su piel con su lengua, dejándose llevar por un único impulso, devorando todo su atractivo, haciendo suyo cada recoveco de su cuerpo, no habían rutas planeadas, se guiaba por el deseo, quería hacerla suya, llevarla lejos, muy lejos…
Adentrándose en ella con fuerza pero con precisión, erizándole la piel, perdiéndose en un laberinto de placer… A mayor velocidad, mayor descontrol de sí mismo sentía, nunca jamás había sentido aquello, era un deseo insoportable, no podía parar, quería más y más…
Ella se hizo con el mando, empezó por la oreja, susurrándole lentamente, bajando hacia el cuello, paseándose sin prisa pero sin pausa…

Un cuarto pequeño, iluminado por la rejilla de aire, dejando entrever la silueta de aquellos dos perdiéndose en océanos de placer, suspirando, ahogándose en la eterna lujuria de aquél boulevard…

V.

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